Acoso sexual y laboral a trabajadoras municipales en San Isidro

En diciembe de 2018, una barrendera denunció penalmente por abuso sexual a Walter Mansilla, supervisor de capataces en el área de Espacio Públicos dependiente de la Subsecretaría General de Espacio Público a cargo de Roberto Mandolesi, de la Municipalidad de San Isidro -Provincia de Buenos Aires- a cargo del Intendente Gustavo Posse.  Lejos de tomar acción, la municipalidad rescindió el contrato de la trabajadora en febrero de 2019. Esta semana decidió hacer público su caso, ante la falta de avances en la causa y la complicidad de las instituciones. 

La trabajadora, que eligió mantener su identidad reservada, soportó durante 8 meses el acoso de Mansilla, que fue en aumento hasta llegar a un intento de violación, lo que la llevó a realizar la denuncia penal. En una entrevista con el medio Hora 60 relató lo sucedido. “Ese día dijo que me quede que tenía que hablar algo urgente conmigo, y me dijo que Herminia (Ferreti, subsecretaria general de Espacio Público) me había dado la baja. Entonces le digo que voy a hablar con Herminia a preguntarle por qué. Él me dice que no, que él me puede salvar si yo estaba con él. No era la primera vez que pasaba eso, ni conmigo ni con otras chicas. Ese caso fue por lo que yo lo denuncié, porque llegó a tocarme mis partes íntimas, agarrarme y querer abusar de mí. No sé cómo hice, pero abrí la puerta y salí corriendo. Cuando salgo me dice “te voy a hacer un abandono de servicio” que es algo por lo que nos descuentan mucho sueldo.”

Los abusos de poder son una constante para las trabajadoras por parte de Mansilla, aprovechando la vulnerabilidad y la práctica municipal de contratación precaria. “Día a día buscaba algo para hacerme quedar en la base, mandaba a todos a trabajar y me dejaba ahí a mí para obligarme a estar con él. No pasaba conmigo solamente, pasaba con otras compañeras que estaban en el mismo caso: que tienen sus hijos, que no tienen pareja, que están alquilando. Y él juega con eso, con el trabajo, con la necesidad de la gente. Nos decía eso a todas, que nos habían dado la baja, y que él nos podía salvar”

La complicidad institucional también fue una constante desde el inicio. “Muchas veces él se burlaba, nos decía “vayan, denuncien, quéjense”, burlándose de nosotras. En el momento en que lo denuncio  yo trato de hablar también con Herminia, pero cuando llego a ese lugar, ella me dice que tiene otras cosas más importantes y que no quiere hablar conmigo. Ni siquiera escuchó lo que yo tenía para decirle, de qué quería hablar con ella. No me ayudó en nada. Me cansé de ir al municipio. Yo sé que él lo está haciendo con otras chicas, lo he visto, he visto llorar a compañeras que trabajaban conmigo, que él estaba haciendo lo mismo, que las obligaba a que estén con él por el tema del trabajo.”

Tampoco fue la primera denuncia contra Mansilla. Una trabajadora había realizado una denuncia anteriormente por acoso y abuso de poder. Sin embargo, en este caso la denunciante fue reincorporada, y la denuncia “no aparece por ningún lado”, constatando así un conocimiento institucional de los abusos y la voluntad de encubrirlos apañando al violento.

La concejala por Nuevo Encuentro en San Isidro, Celia Sarmiento, ratificó la situación de violencia institucional y laboral: “La violencia laboral está instalada como una práctica habitual en el Municipio de San Isidro y este hecho es una muestra de algo que se ve a diario en cada dependencia municipal. Directores, capataces, jefes y supervisores acosan diariamente a las trabajadoras bajo un sistema que los ampara, condenando a las mujeres al silencio o al despido.

En el Concejo Deliberante de San Isidro, tanto en Sesión como en las comisiones, hice referencia a la violencia laboral permanente de la que son víctimas las trabajadoras. En varias oportunidades, desde la dirección de la Mujer y en la Comisión de Géneros se me aseguró que se estaba trabajando en el tema. Pero evidentemente o lo hacen mal o no lo hacen, porque los testimonios se van sumando. La situación se repite a diario.”

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Trabajadoras y militantes de San Isidro y Zona Norte realizaron hoy a las 18:30 hs una conferencia de prensa en repudio al despido y en apoyo a la denunciante y a todas las víctimas de acoso y violencia en el municipio de San Isidro. En un comunicado firmado por organizaciones sindicales, políticas y feministas, expresaron:

“Instamos a las autoridades a incorporar a su puesto a la trabajadora para no seguir revictimizando a la mujer denunciante. El Estado municipal debe garantizar derechos y no vulnerarlos. Así mismo exigimos la separación inmediata de su cargo a Walter Mansilla iniciando las investigaciones y/o sanciones administrativa pertinentes. La protección de todas las trabajadoras del sector debe ser una prioridad ya que hoy ven vulnerados sus derechos dentro del municipio gobernado por Posse. No alcanza con el marketing, la violencia ejercida sobre la denunciante y otras compañeras exige acciones rápidas y directas desde la intendencia. El municipio es responsable, el intendente no puede mirar para otro lado.

Por eso exigimos:

  • La aplicación del protocolo municipal para intervenir en los casos de denuncias sobre violencias, abuso o violación, para garantizar el acompañamiento de las trabajadoras denunciantes y también para iniciar las acciones correspondientes.
  • La profundización de la implementación de la Ley Micaela en todos los organismos dependientes del municipio de San Isidro y la incorporación de perspectiva de género en todas las políticas municipales.
  • Basta de contratos basura para les trabajadores del municipio de San Isidro porque la precarización laboral, también es violencia.”

Marcela Cortiellas Córdoba, concejala del Bloque Frente Peronista de Todes en Vicente López expresó: “Queremos ponernos a disposición. Estamos acá. A partir de la publicación han surgido un montón de denuncias. Exigimos el cumplimiento de un protoclo municipal en temas de violencia y acoso. Sabemos que por prevención hay que apartar inmediatamente al funcionario que esta acusado, para iniciar una investigación más allá de la vía judicial y que las compañeras puedan hablar con libertad y ser respetadas en su integridad como corresponde. No es exclusivo del municipio San Isidro, se vienen dando otras denuncias en otros municipios y vamos a estar ahí, protegiéndonos y cuidándonos”

Luxx Marina, militante de Géneros y Disidencias de Nuevo Encuentro San Isidro, agregó: “Las mujeres y diversidades sabemos que estamos sometides a violencias sistemáticas, especialmente en los ámbitos de trabajo. En este caso con la gravedad de que son funcionarios, lo que significa una mayor diferencia de poder y una mayor responsabilidad de las instituciones estatales, no sólo para tomar acción sino que además requieren herramientas de prevención. La compañeras se merecen un ambiente de trabajo libre de violencia. Por eso estamos acompañando y vamos a seguir trabajando para que este tipo de situaciones no suceda más. Y para que en los casos que suceda los responsables tengan que responder por sus acciones de violencia y sus acciones criminales como lo es un abuso sexual.”

Sofía Aguilar, del Sindicato de Trabajadores Judiciales afirmó: “Nos comprometemos cada una y todos los espacios a contener a compañeras, compañeros, compañeres, que sufren estas situaciones de violencia. Vamos a tener que crear un mecanismo para encauzar esto de forma colectiva. La salida es siempre colectiva. Vamos a tener que fortalecernos porque nos enfrentamos a un municipio que tiene esta matriz de ejercer el poder, pero nosotras también hemos aprendido a organizarnos y tenemos que contar con eso y apoyarnos hoy más que nunca.”

Mientras tanto, la trabajadora denunciante espera que la exposición de su caso sirva para animar a otras mujeres a hablar y para prevenir futuros casos de abuso por parte de Walter Mansilla.

“Él sigue trabajando en su mismo cargo, sigue trabajando con mujeres, que es lo que más me preocupa. Porque yo me animé (a denunciar) pero también ellas ven que yo me animé pero yo quedé sin trabajo. Entonces ¿cómo van a animarse a hablar?. Mansilla era violento no sólo para mi que soy mujer, sino para los hombres. Es una persona muy agresiva, que llegaba y pegaba portazos, te gritaba, era muy guarango con todos, usaba malas palabras todo el tiempo y a los compañeros los trataba mal. Es una persona que me daba miedo, me sigue dando miedo.”

Entrevista completa:

Conferencia de prensa:


¡Apostasía de Género te necesita! Nuestro portal de noticias se sostiene gracias a los aportes de nuestrxs lectorxs. ¡Ayudanos a sostener el periodismo popular feminista!  Hacé click en este botón para saber cómo podés participar:Colaborá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s